Miércoles 07, enero 2009 
 
 
 


La idea conservadora

Serie Ama-Yi No. 124: Kirk


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El opuesto del conservadurismo
Unas cinco escuelas de pensamiento al menos pueden detectarse con principios radicales y, por eso, contrarios a la mentalidad conservadora. Son el racionalismo, el romanticismo de Rousseau y sus acólitos, las ideas utilitarias de la escuela de Bentham, Comte y el positivismo y las tesis colectivistas de Marx y el resto de los socialistas.

Esos marcos de pensamiento, durante los últimos dos siglos, han significado ataques a las ideas conservadoras. Verlos siquiera brevemente ayudará a comprender a la mente conservadora, mirando su opuesto.

• Han propuesto esos radicales la posibilidad de la perfección humana y del progreso sin límites de la sociedad. La tesis central de las escuelas extremas es creer que la manejando variables como educación, legislación y otras, los humanos pueden llegar a ser como dioses. Los conservadores, por el contrario, entienden a los humanos como poseyendo inclinación al mal, al pecado. Los humanos somos imperfectos y siempre estaremos en sociedades imperfectas.

• Los radicales desprecian la tradición. La descartan y en su lugar colocan a la razón absoluta, a la determinación materialista y al impulso, como los caminos que llevan a la construcción del bienestar social, haciendo caso omiso de la sapiencia de las generaciones anteriores. Los radicales ponen de lado a la religión; la sustituyen con variadas ideologías.

Se adivina con facilidad aquí otro rasgo de la mente conservadora, la restricción del poder. La imperfección humana vuelve ilógica la idea de dar un poder ilimitado a los gobernantes, como proponen muchos radicales para que así se impongan sobre los demás las ideas de una nueva sociedad. La autoridad política debe operar con los límites impuestos por las leyes y los contrapesos del sistema de gobierno, en un sano equilibrio entre orden y libertad.

• Los radicales desean nivelación política, es decir, la desaparición de orden y privilegios y recompensas. Su ideal es la democracia absoluta, directa y radical; la nivelación de todos. Desean centralizar el poder y consolidarlo, desechando los sistemas parlamentarios tradicionales. Esto anula los límites que deben imponerse a los gobernantes.

• Desean también los radicales, la igualación económica. Los radicales tienden a sospechar de los derechos tradicionales de propiedad, como los colectivistas.

• Los radicales rechazan con fuerza la idea de Burke acerca del estado, como una manifestación de la Providencia; y su idea acerca de la sociedad, como un lazo moral perpetuo que liga a todos los humanos, muertos, vivos y por nacer.

• Los radicales presentan y acuñan frases y palabras nuevas, aman el cambio por el cambio, lo opuesto de quien considera a las tradiciones e instituciones como los lazos que unen a una generación con otra.


¿Y el cambio?
El resumen anterior, sin duda, para el lector sagaz, ha dejado una inquietud. Es una cuestión no resuelta arriba. ¿Sostienen los conservadores por tanto la tesis de que la sociedad debe permanecer estática y sin cambios? La respuesta es un no absoluto. Los conservadores son pensadores avispados y no han dejado esa pregunta sin contestar; ni en realidad proponen que la sociedad entera se anquilose en su estado actual.

Los conservadores tienen una actitud ante el inevitable cambio que se da en el transcurso del tiempo. Reconocen que hay cambios, que las cosas no permanecen igual. Prueba de ello en el resumen anterior es la idea de la tradición que heredamos; la tradición no puede haber sido creada sin cambios en el tiempo.

La sociedad y su cambio deben considerar dos principios. Uno de ellos es la tradición, ese conjunto de cosas perdurables que dan permanencia y sin las que la sociedad se convertiría en anarquía. El otro es un principio de progreso basado en la prudencia, que aprovecha los talentos humanos e introduce mejoras en la sociedad. Sin ese progreso la sociedad se inmovilizaría. El sano balance de esos dos principios mueve a la sociedad adelante. La adoración del progreso sin considerar a la tradición es, por tanto, dañino para la sociedad. Lo mismo que la sola consideración de la tradición, que empantanaría a la sociedad.


La colección completa de resúmenes de AmaYi, en tres partes, puede encontrarse aquí:
Ideas Económicas
Ideas Políticas
Ideas Culturales

La sección AmaYi de ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.

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